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14-08-2018

Cómo exponer en clase Sigue estos consejos y domínalos

Como parte de tu formación universitaria, es necesario que realices prácticas de campo, resolución de casos prácticos, debates, trabajos escritos y exposiciones. Estas últimas pueden causar conflicto a muchos, ya que, si no eres claro al expresar ideas, te pones nervioso o no mencionas toda la información, tu calificación puede disminuir, aunque lo anterior no refleje necesariamente el conocimiento que posees.

 

Para evitar que eso pase, explicaremos algunas cosas que puedes hacer para vencer la timidez, el miedo y poder exponer claramente sin contratiempos:

 

Antes que nada, debes revisar que todo tu material de exposición sea claro y que se encuentra ordenado. Si ocupas presentaciones, procura que estas contengan más elementos gráficos que letras; utiliza fondos y color de fuente que no sea molesta a la vista; evita tipografía demasiado decorada o en cursiva.

 

Además sé breve: una exposición representa el resumen de la investigación, fuentes consultadas y los resultados. No des elementos que no tengan relevancia. Sumado a esto, revisa tu tiempo; organiza tu exposición de tal manera que no olvides mencionar nada importante. Esto ayudará también a que vayas calculando cuánto te tardas en explicar algo. Así no te quedarás a media explicación.

 

Una vez que todo el material que necesites se encuentre en orden, practica. Esa es la manera en que sabrás si algo te falta o no, si tu nivel de voz es el adecuado; si te pones nervioso al hablar y qué resulta de ello: si hablas más bajo o más alto; más lento o más rápido. Y no estamos hablando de memorizar, ya que si intentas hacerlo, en algún  momento podrías olvidar algo y perderte.

 

Lo ideal es que comprendas lo que estás exponiendo, tómate tu tiempo. Intenta explicarlo con tus propias palabras; utiliza ejemplos. Verás que así es mucho más fácil responder preguntas si llegan a hacerlas y no te pondrás nervioso. Si sientes que te cuesta trabajo, puedes hacer un material extra para ti: tarjetas, dibujos o algo que te ayude a recordar el orden de la exposición y algún punto que se te dificulte.

 

Teniendo en cuenta esto, sentirás que tu dominio sobre el tema es mayor y sentirás mayor confianza en ti mismo. Refuerza esto practicando frente a un espejo o a tus amigos; así sabrás qué hacer cuando tienes público frente  a ti.

 

Una vez que estés exponiendo recuerda mirar al público de frente pero sin mirar a nadie en particular, ya que si lo haces podrías distraerte en algo que esté haciendo la persona a la que miras. Si puedes, procura dar unos cuantos pasos al estar explicando el tema: así evitarás verte demasiado rígido y te ayudará a relajarte.

 

Si tu exposición va a ser larga, procura introducir alguna actividad o haz que interactúen a través de una pregunta, esto hará que todo el mundo permanezca concentrado en tu exposición, por lo que tendrás mayor control sobre la situación.

 

Recuerda que exponer es algo que todos tus compañeros y profesores tienen que realizar, así que no temas expresarte frente a un público. Si llegas a equivocarte, tómalo con calma, respira profundo y continúa. Es normal sentir nervios, pero no dejes que se apoderen de ti. Confía en tus conocimientos; con el tiempo mejorarás y las exposiciones en clase serán un reto superado.

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