2018-07-31-04-02-59-administracion-de-tiempo-2-portada.jpg
31-07-2018

Administra tu tiempo Dale a tus clases la atención necesaria

Sin duda, la educación universitaria es una de las actividades que más requieren de tiempo; desde cuanto ocupamos para trasladarnos hasta las actividades extracurriculares, hacen que las personas pasen más tiempo en la escuela que en su propio hogar. Es por ello que se hace cierta la frase “la universidad es tu segunda casa”.

 

También es verdad que además de la escuela, hay otras actividades que estás realizando o que deseas realizar, pero entre las clases, el trabajo, los amigos, la pareja, y la familia se vuelve una frustración tener que posponer cosas o simplemente ya no hacerlas.

 

Para poder tener un desempeño óptimo en clases y seguir teniendo tiempo para realizar otras actividades, toma en cuenta las siguientes sugerencias para administrar tu tiempo:

 

Organízate. Si sabes que tienes que realizar muchas actividades, procura realizarlas de acuerdo a su importancia y a su urgencia: si son importantes y urgentes, realízalas de inmediato; posteriormente, las que son urgentes pero no importantes. Cuando hayas acabado las anteriores puedes realizar las importantes pero no urgentes y al final, aquellas que no son ni importantes ni urgentes. Si sigues este esquema te darás cuenta de que gestionarás mejor tu tiempo y habrás cubierto lo más importante y urgente sin que eso te preocupe en el futuro.

 

Aprovecha el tiempo. En ocasiones subestimamos el tiempo que ocupamos para trasladarnos de casa a la escuela, al trabajo, gimnasio o el tiempo entre clases. Así que no desaproveches esos 10, 15 o 30 minutos y revisa tus apuntes, lee un poco, haz un repaso de lo visto en clase. Verás que retienes lo aprendido y no habrás invertido mayor tiempo en ello.

 

¿Procrastinas? Sin darnos cuenta, podemos pasar mucho tiempo realizando actividades que no son de gran importancia; es muy fácil caer en la tentación de checar el celular o de ver algo en televisión para “distraerte” un rato. La procrastinación consiste en realizar actividades poco importantes y dejar lo verdaderamente importante para el final. El resultado de esto es que, además de que siempre estarás cansado y estresado, tu rendimiento decaerá.

 

Y no es que estar al pendiente de las redes sea malo, lo malo en verdad es pasar tiempo en ellas sabiendo que tienes cosas más importantes y urgentes que hacer.  Así que, si vas a estudiar, apaga tu teléfono o los datos. Siempre es mejor estar completamente concentrado en una sola cosa ya que así te será más sencillo recordar lo aprendido e incluso, te tomará menos tiempo hacerlo.

 

Aprende a decir no. Tal vez tu amigo te invite a salir y tú tienes que estudiar para un examen para el día siguiente. En ese caso aprende a decir no. Evita desajustar tus horarios por otras actividades; te darás cuenta que es más fácil reprogramar un evento con los amigos que tener que estudiar para un examen extraordinario.

 

Cuestión de hábitos. Recuerda las ventajas de organizar tu tiempo cada vez que creas que puedes dejar esa actividad importante “para después”. Utiliza un espacio exclusivo para estudiar y no lleves el teléfono contigo a menos que en verdad lo vayas a ocupar. Comenta con tus amigos y familia las actividades importantes que deseas hacer para que no te interrumpan. Ocupa el calendario, las agendas y todo lo que necesites para que nunca te vuelvas a “quedar sin tiempo”.

Contacto